
“Cuando vemos siempre a las mismas personas (…) terminamos haciendo que pasen a formar parte de nuestras vidas. Y como ellas forman parte de nuestras vidas, pasan también a querer modificar nuestras vidas. Y si no somos como ellas esperan que seamos, se molestan. Porque todas las personas saben exactamente cómo debemos vivir nuestra vida” (p.30)
Nos hacemos con el derecho sobre quienes están más cerca. No acertamos a respetar su libertad, sus decisiones, incluso dejamos de escucharles porque creemos adivinar lo que van a decirnos. Nos acostumbramos incluso a nosotros mismos y no dejamos ya que nada nos sorprenda, que nada nos cambie la vida o la forma de pensar y actuar. Así vamos perdiendo pasos en nuestra vida.
“O es mejor estar con los libros, que cuentan historias fantásticas siempre en los momentos en que uno quiere oírlas. Pero cuando uno habla con personas, éstas dicen ciertas cosas que nos dejan sin saber cómo continuar la conversación” (p. 34)
Los libros, un refugio cálido para el alma, al que siempre se recurre cuando las relaciones con las personas se vuelven difíciles, cuando quieres estar solo, porque necesitas poca conversación y te encuentras bien allá donde el silencio habla sin juzgarte.
“Eran personas solitarias, que ya no confiaban en la vida, (…)”
(p. 41)
El ser persona solitaria no tiene que ver con no confiar en la vida. Creo que tiene que ver con lo que a lo largo de la vida uno ha pasado. Si ha sido difícil y te ha herido, confiarás menos en la vida, confiarás menos en las personas, y te vuelves solitario.
Y te sentirás bien así. No echarás de menos el estar rodeado de gente todo el tiempo, ni necesitarás salir constantemente.
“Estoy entre las ovejas y el tesoro” pensaba el muchacho. Tenía que decidirse entre una cosa a la que se había acostumbrado y una cosa que le gustaría tener.” (p.41)
Resistirse a cambiar y empezar con algo nuevo. Cansado de experimentar, de ese esfuerzo que supone decidirse por algo nuevo… Y dejar lo que ya conoces atrás… Un riesgo necesario casi siempre.
“Para ella todos los días eran iguales y cuando todos los días parecen iguales es porque las personas han dejado de percibir las cosas buenas que aparecen en sus vidas siempre que el sol cruza el cielo.” (p.41-42)
Hay días que parecen iguales, y hay días en que te despiertas con la gratitud de empezar un día especial que Dios nos regala para poder volver a empezar algo nuevo.
“Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir” pensó el muchacho.” (p. 83)
Sueños, anhelos, expectativas que te dan la ilusión y la fuerza de seguir adelante con tu proyecto de vida, verdadera razón de vivir.
“Pero el desierto es tan grande y los horizontes tan lejanos que hacen que uno se sienta pequeño y permanezca en silencio.” (p. 84)
En ese desierto por donde se transita en soledad y en ese silencio que nos va hablando al corazón es donde encontramos la respuesta a nuestras preguntas, donde lo más complicado resulta sencillo a los ojos. Donde lo más sencillo y más simple es lo que vale. Siempre se vuelve al silencio.
“Porque las personas se fascinan con pinturas y palabras y terminan olvidando el Lenguaje del Mundo.” (p.99)
Pinturas y palabras, arte y literatura que adornan lo simple, lo imprescindible y nos hace soñar con imposibles. El Lenguaje del Mundo… ser conscientes.
“Nunca antes había pensado que éste era un lenguaje que Dios estaba usando para mostrarle lo que debía hacer”
«No te impacientes-se repitió para sí-. Como dijo el camellero, come a la hora de comer. Y camina a la hora de caminar.»
(p. 101)
Haz lo que tengas que hacer en cada momento. Con responsabilidad. No te adelantes, no te retrases.
«Cuando se ama, las cosas adquieren aún más sentido», pensó.” (p.110)
Cuando amas a quien te acompaña en el camino la vida es más llevadera. No tiene por qué ser tu pareja, ni siquiera tenerla. Ama a quien esté a tu lado.
“-El desierto llena de visiones el corazón de un hombre-repuso el camellero.” (p.111)
El desierto te hace ver qué es lo necesario. El resto es falso.
“Pero no olvides que tu corazón está junto a tu tesoro. Y debes hallar tu tesoro para que todo esto que descubriste durante el camino pueda tomar sentido.” (p.126)
Saber en qué consiste tu tesoro es lo más difícil. Una vez descubierto tus pasos sabrán como llegar a él.
“Se ama porque se ama. No hay ninguna razón para amar.” (p.131)
Te amo porque te amo. No tengo ninguna razón para NO amarte.
“Yo te amo porque todo el Universo conspiró para que yo llegara hasta ti.” (p.131)
Sé que Dios estaba ahí y sabía por qué quería que llegara hasta ti.
“esperando por él, como una mujer espera a un hombre valiente que sigue en busca de sueños y tesoros.” (p.132)
Una imagen que no comparto ¿Por qué no una mujer valiente que sigue en busca de sueños y tesoros?
“-Sólo existe una manera de aprender-respondió el Alquimista-. A través de la acción. Todo lo que necesitabas saber te lo enseñó el viaje.” (p.134)
A través de la acción, de ir viviendo, es como aprendemos. Lo bueno y lo menos bueno. Lo alegre y lo triste.
“Escucha a tu corazón.” (p.136)
Aunque a veces esté en silencio…
“-¿Por qué hemos de escuchar al corazón?” (p.137)
¿Por qué hemos de guiarnos sólo por la razón?
“-Porque donde él esté es donde estará tu tesoro.
- Mi corazón está muy agitado-dijo el chico-. Tiene sueños, se emociona y está enamorado (…) Me pide cosas y no me deja dormir (…)” (p.137)
¡¡¡calma, calma, calma!!!
“-Mi corazón es traicionero.” (p.138)
A veces me hace sentir lo que no me conviene.
“Prueba que tu corazón está vivo. Es natural que se tenga miedo de cambiar por un sueño todo aquello que ya se consiguió.
- Entonces ¿para qué debo escuchar a mi corazón?
- Porque no conseguirás jamás mantenerlo callado. Y aunque finjas no escuchar lo que te dice, estará dentro de tu pecho repitiendo siempre lo que piensa sobre la vida y el mundo.”
(p.138)
En el silencio escucharás a tu corazón que grita por ti.
“Nadie consigue huir de su corazón.” (p. 138)
No merece la pena huir del corazón.
“ -Mi corazón tiene miedo de sufrir-. (…)
- Explícale que el miedo a sufrir es peor que el propio sufrimiento. Y que ningún corazón jamás sufrió cuando fue en busca de sus sueños, porque cada momento de búsqueda es un momento de encuentro con Dios y con la Eternidad.” (p.139)
El miedo es lo que nos paraliza, lo que no nos deja pensar con claridad., sentir en libertad. Es necesario ser intrépidos para seguir en la búsqueda sin tener en cuenta ese temor a sufrir.
“Le dijo que todo hombre feliz era un hombre que llevaba a Dios dentro de sí. Y que la felicidad se podía encontrar en un simple grano de arena del desierto.” (p.139)
Dios está con nosotros. Aunque no lo sepamos o no queramos verlo.
“Cada hombre sobre la faz de la tierra tiene un tesoro que lo está esperando(…)” (p.139)
Sólo nos queda continuar caminando para encontrarlo y que todo tenga un sentido. Sin desesperar. Sin prisas pero sin pausa.
“Cuando tenemos los grandes tesoros delante de nosotros, nunca los reconocemos. ¿Y sabes por qué? Porque los hombres no creen en tesoros.” (p.143)
Un gran tesoro para ti puede ser algo nimio y pequeño… Quizá nadie más repare en él pero para ti será algo único y especial.
“-Confía en tu corazón-dijo-, pero no olvides que te encuentras en el desierto.” (p.144)
El desierto es la prueba. Podrá durar poco tiempo o una eternidad. Se sale fortalecido.
“Quien interfiere en la Leyenda Personal de los otros nunca descubrirá la suya.” (p.145)
“-Quien vive su Leyenda Personal sabe todo lo que necesita saber. Sólo una cosa hace que un sueño sea imposible: el miedo a fracasar.” (p.149)
Leyenda Personal: Proyecto de Vida…
Si está claro para uno mismo, si se sabe lo que uno quiere, descubrirá lo que tiene que hacer… a pesar de los miedos.
“Era una oración nueva, pues era una oración sin palabras y sin ruegos.” (p.159)
Silencio, sólo silencio…
(Citas comentadas por Garazi del 6-12-10 al 28-12-10)