Contra el viento del norte (III)

-         “De repente vuelvo a tener ganas de conocer a una mujer de una manera de lo más conservadora: primero la veo, luego escucho su voz, luego la huelo, tal vez la beso. Y más tarde, en algún momento posiblemente le escriba un correo electrónico. El camino inverso que hemos recorrido nosotros era y es tremendamente excitante, pero no conduce a ninguna parte. Debo superar mi bloqueo mental.”

  • Esta cita la he reservado para la última publicación, a modo de conclusión, sintetiza el razonamiento lógico que esta novela (dialogo vía email) me ha hecho afianzar. No siempre los nuevos tiempos mejoran la calidad de los sentimientos mecanizados y chapados en aluminio. Llegar a este punto de vista tan impropio en el siglo XXI es una de las consecuencias tan necesarias de tener quien te recomiende lecturas acorde con tus preocupaciones…Al igual que el protagonista, he llegado a la conclusión de que me apetece conocer, ver, escuchar, oler, tal vez besar y luego ya me lo pienso. El camino totalmente inverso escogido por mí en un período de tiempo es suficiente para querer modificar el modus operandi en ese ámbito de mi personalidad. Como cité en la primera parte publicada, el modus operandi llevado a cabo para intentar hacer funcionar, desarrollar o potenciar la base sentimental que pude vivenciar, tampoco ha sido el adecuado. Miento, excepto en un par de ocasiones, fui yo quien no actué acorde con mi visión personal de las relaciones sentimentales. Una en primavera y otra en otoño. Como bien exprese en sendas publicaciones anteriores, son las dos estaciones que más cambios me avecinan. Este otoño me ha traído la bufanda como aliada. El coche queda parado los momentos que no es imprescindible y las piernas no pararan de sábado a miércoles, hasta nueva orden. Así es como ocupo mis tiempos intermedios y relajados, leyendo estas novelas y ordenando algunas ideas que andaban desbaratadas por los rincones de esta cabecilla.

6 Respuestas a Contra el viento del norte (III)

  1. Ya era hora de que escribieras estas palabras, amigo mío. Creo que esto te viene muy bien y nos viene bien saberlo a los que te conocemos y te queremos, tal como eres. Bs.

  2. Creo que era el momento, nada más. El libro trata de lo que trata y yo soy el que soy. No quería engañarme a mismo ocultando el contenido de esta publicación. La autocensura (bien explicada en el blog de un buen escritor), esta vez no ha tenido cabida en lo expresado. Era lo que sentía, he sentido durante muchos años y la forma de verlo pasado un tiempo más que prudencial y siendo consciente de actos beneficiosos o erroneos, para ambas partes. Gracias por la recomendación….y que sepas que pronto tendré el relato finalizado. Gracuas por tu inspiración. Sergio

  3. ‘El coche queda parado los momentos que no es imprescindible y las piernas no pararan de sábado a miércoles, hasta nueva orden’.

    Me ha encantado esa frase, en serio.. bueno y que reconozcas que tienes ciertas debilidades, casi fóbicas con, las bufandas! XD

  4. Reconocer las propias debilidades respecto a la capacidad de autoregulare, delimitarte u organizarme, es una de mis luchas personales para el esfuerzo de superación propia. Suerte para aquellos que de forma sutil tratan de aprovecharlas.
    Las bufandas no son lo mio, las compro, las uso, la lavo, quizás las regale, pero nunca las pierdo jajaja

  5. me parece una lucha más que legítima
    ..además no pierdes ni las bufandas, con esta lucha no iba a ser menos!

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s